Britney Spears intimó a su hermana a que no la nombre para promocionar su libro autobiográfico

Los problemas familiares de Britney Spears parecen no acabar nunca. Después de la extensa batalla legal que mantuvo con su padre, Jamie Spears, ahora los cañones judiciales de la cantante apuntan hacia su hermana, Jamie Lynn Spears, a quien le pidió que deje de utilizar su nombre para promocionar su nuevo libro de memorias, "Things i should have said" (en español: "Cosas que debería haber dicho").

El abogado de la popular cantante pop, Mathew Rosengart, envió este miércoles una carta en la que exige a la hermana menor de la artista que "cese y desista de hacer referencias despectivas a Britney durante la campaña promocional" del título literario publicado este mes.

"Si usted no lo hace y continúa con la difamación, Britney se verá obligada a considerar y tomar las acciones legales oportunas", advirtió en la misiva el representante de quien se convirtió en la princesa del pop en los primeros años de este milenio.

A pesar de que Jamie Lynn Spears se ha mantenido al margen de los escándalos que han rodeado la vida de su hermana, en los últimos meses la cantante la acusó públicamente de beneficiarse de su trabajo y de no brindar apoyo cuando suplicaba el fin de la tutela legal que controló su vida durante casi 14 años.

"Aunque Britney no ha leído y no tiene la intención de leer su libro, ella y millones de sus seguidores están sorprendidos al ver cómo la ha vuelto a explotar para obtener ganancias monetarias. Ella no lo tolerará, ni debería hacerlo", insistió el abogado.

Jamie Lynn Spears ha mantenido siempre un perfil público más bajo que el de su hermana mayor, pero es conocida por protagonizar la serie de televisión "Zoey 101" y por participar en "Sweet Magnolias", de Netflix.

La semana pasada, Jamie Lynn Spears ofreció una entrevista en el programa "Good Morning America", uno de los matinales más vistos de Estados Unidos, en la que aseguró que "no sabía lo que estaba pasando" cuando su hermana fue puesta bajo una tutela legal controlada por su padre, de acuerdo con la Justicia de California.

La hermana menor también sostuvo que no se benefició económicamente de la tutela y que "optó por distanciarse" de la misma, ya que quedó embarazada con 17 años y quería centrarse en su familia.

“Things I Should Have Said” salió a la venta el 18 de enero, y en sus extractos, Jamie Lynn Spears acusa a Britney de "lanzarla a los lobos mediáticos" cuando declaró ante el juzgado que quería "demandar a toda su familia".

Además, la flamante autora confesó que, desde chica, adoraba profundamente a su hermana mayor, a quien “veía como una segunda mamá”. Sin embargo, según cuenta en el libro, a medida que pasaron los años advirtió los cambios en el comportamiento de su hermana famosa. Algunas de las palabras que se destacaron en su discurso fueron “errática”, “paranoica” y “en espiral”.

Britney publicó varios mensajes en Instagram, algunos en tono agresivo y otros más conciliadores, en los que muestra su decepción por las declaraciones de su hermana y recuerda que llegó a esperar "días" para que respondiera a sus llamadas.

El largo conflicto con su padre

La actriz y empresaria mantuvo un largo camino judicial con su padre, que terminó el año pasado cuando la Justicia falló a su favor y le puso fin a casi 14 años de tutela, establecida tras una serie de problemas personales detonados por la persecución inclemente de la prensa, y por la cual perdió la custodia de sus hijos y el control de su dinero, y de diferentes aspectos de su propia vida.

Este miércoles, mientras Britney aseguraba que enfocarse en sus logros pasados la ayudó a recuperarse luego de su liberación administrativa y financiera, se supo que Jamie Spears habría ganado 36 millones de dólares a costa de su hija.

Según el abogado de la cantante, papá Jamie se puso un sueldo de 6 millones por ejercer la tutela de su hija y que dilapidó 30 millones de dólares de Britney en la contratación de diferentes bufetes de abogados.